sábado, 14 de febrero de 2015

Nunca sin todo esto. Nunca sin ti.

Tus besos, tus ojos de caramelo, tus manos, tus dedos entre mis dedos, tu brazo alrededor de mi cuerpo, tus pies fríos intentando robarle el calor a los míos antes de dormir, tu forma graciosa de bailar, tus intentos de hacerme reír, tu bigotillo revolucionario, tu pelo y tu incapacidad para peinarlo...
Tú.

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